Serin es del todo curioso. A través de un weblog el “emprendedor” iba contando su particular manera de ganar dinero. Compraba casas financiándolas con hipotecas y después las vendía. En total pidió 2.2 millones de dólares para financiar sus compras. Sin embargo, Serin se olvidaba de informar a sus clientes de que la hipoteca aún estaba pendiente y que por lo tanto debía hacerse cargo de ella además del importe que este le pedía...