Según Baoxing, el daño a la herencia cultural por culpa del actual desarrollismo urbanístico es similar al producido durante la Revolución Cultural. En los primeros tiempos de aquel período, a partir de 1966, los guardias rojos saquearon los templos y quemaron antiguas escrituras en nombre de la revolución. Hoy el peor daño es el causado por el desarrollo urbanístico en nombre del progreso económico.